Bienestar Psicológico
El estado emocional de una mujer embarazada no depende únicamente de las hormonas. Además, tienen un impacto los factores culturales, sociales y personales. Algunos de los más frecuentes son:
Apoyo de la pareja y la familia: La presencia y la comprensión de los seres queridos disminuyen el estrés en gran medida.
Situación económica: la incertidumbre con respecto a los recursos o al futuro para criar a un hijo puede ser motivo de inquietud.
Experiencias anteriores: los embarazos, las pérdidas o las complicaciones del pasado pueden influir en la experiencia actual.
Entorno social y cultura: En algunos contextos, la maternidad es celebrada; en otros, puede ser acompañada por presiones sociales o estigmas.
- Peligros de no cuidar la salud mental
Si se ignora el bienestar emocional durante la gestación, puede haber serias repercusiones. Entre otras:
Estrés crónico: que tiene un impacto tanto en la madre como en el bebé, debido a que aumenta los niveles de cortisol sanguíneo.
Depresión perinatal: una de las dificultades psicológicas más comunes, que puede manifestarse durante el embarazo o tras él.
Ansiedad excesiva: temor persistente a que algo negativo suceda, lo cual restringe la calidad de vida.Vínculo emocional debilitado con el bebé: la relación afectiva comienza incluso antes de que el niño nazca, y la condición de la madre afecta cómo se desarrolla esa conexión..
La OMS calcula que en países en vías de desarrollo, una de cada cinco mujeres padece depresión en el embarazo o tras el parto, lo cual pone de manifiesto la relevancia de enfocarse en este aspecto de la salud materna.
Tácticas para aumentar el bienestar psicológico
El bienestar no aparece por sí solo, sino que necesita de hábitos, apoyo apropiado y cuidados. Aquí hay algunos consejos prácticos:
Cuidar el cuerpo para cuidar la mente: mantener una alimentación balanceada, dormir lo necesario y hacer ejercicio físico apropiado para el embarazo, como yoga o caminatas suaves.
Manifestar las emociones: dialogar de manera franca con la pareja, los familiares o los amigos acerca de temores, incertidumbres y expectativas.
La meditación guiada, la respiración profunda o el mindfulness son prácticas de relajación que pueden disminuir la ansiedad.Acudir a consultas psicológicas si es necesario: no hay que esperar a sentirse desbordada para pedir ayuda profesional.
Informarse de manera apropiada: La lectura de libros o la asistencia a talleres sobre preparación para el parto contribuyen a reducir la inseguridad y aumentar la confianza.
Buscar redes de apoyo: colectivos de mujeres embarazadas, bien sean presenciales o virtuales, tienen la capacidad de brindar experiencias comunes y consejos provechosos.El rol del ambiente en el bienestar de la mujer que está embarazada
Si bien el cuerpo que se transforma es el de la mujer, el embarazo no es un acontecimiento individual. Para que ella se sienta contenida, es fundamental el respaldo del entorno. Algunos ejemplos de cómo la pareja y la familia pueden aportar son:
Demostrar paciencia y empatía ante las variaciones de ánimo.
Ir con los pacientes a las consultas médicas.
Tomar parte activa en la preparación para la llegada del niño.
Con gestos de cuidado y palabras de apoyo, fortalecer la autoestima femenina.
Cuando la mujer embarazada siente que no está sola, su seguridad emocional se incrementa y su habilidad para afrontar los retos del embarazo se vuelve más fuerte.La relevancia de la autoestima durante el embarazo
La salud psicológica también depende de la imagen corporal. El cuerpo sufre cambios: se incrementa el cansancio físico, surgen estrías, se sube de peso y las prioridades cambian. Para muchas mujeres, aceptar estas transformaciones no es fácil y puede tener un impacto en su autoestima.
Es un acto de amor propio trabajar la autoaceptación y tener en cuenta que el cuerpo está creando vida. Mantener una actitud positiva frente a los cambios físicos se logra cuidándose, vistiéndose de manera cómoda y atractiva, arreglándose y recibiendo apoyo y reconocimiento del ambiente.
familia.El bienestar mental de la mujer embarazada es tan esencial como su salud física. Es un balance que necesita ser atendido, cuidado y apoyado. El reconocimiento de la legitimidad de sus emociones, el establecimiento de redes de apoyo, la provisión de información fiable y el acceso a servicios psicológicos pueden ser determinantes en que una persona viva su embarazo con miedo o con confianza y plenitud.
Aunque la maternidad empieza cuando se lleva a un bebé en el vientre, es mucho más llevadera si se acompaña de entendimiento, afecto y empatía. No solo se beneficia a la madre, sino también al hijo y a la familia entera cuando se invierte en el bienestar emocional de la embarazada.
Referencias:
Depresión posparto: Estado actual y direcciones futuras.
- Peligros de no cuidar la salud mental

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